Pasadas las seis me fui a ver una película de Truffaut a la Biblioteca Nacional, imaginando que aún quedaba chuchú para rato en mi ventana. Pero volví y no estaba. Así no más fue, sin mayor aviso ni despedida. La chuchú chica que pasó 32 días en mi macetero, salió volando sin que pudiera verla. Escogió la luz del atardecer para dar ese salto al vacío. Seguro que ya está disfrutando de las maravillas de ir de árbol en árbol y del aire de las mañanas.
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octubre 24, 2012
Día 33: Chuchú chica deja el nido
Y finalmente llegó el día. Ayer la chuchú chica anduvo revoloteando toda la tarde. De un lado a otro batiendo las alas y asomándose por el borde del macetero. Estuve pendiente la mayor parte del día: parecía disfrutar del calor, la brisa y las visitas de sus tíos que llegaron a darle de comer y a observarla de lejos, desde donde pareciera que le entregaban los últimos consejos para enfrentar el primer vuelo de su vida.
Pasadas las seis me fui a ver una película de Truffaut a la Biblioteca Nacional, imaginando que aún quedaba chuchú para rato en mi ventana. Pero volví y no estaba. Así no más fue, sin mayor aviso ni despedida. La chuchú chica que pasó 32 días en mi macetero, salió volando sin que pudiera verla. Escogió la luz del atardecer para dar ese salto al vacío. Seguro que ya está disfrutando de las maravillas de ir de árbol en árbol y del aire de las mañanas.
Pasadas las seis me fui a ver una película de Truffaut a la Biblioteca Nacional, imaginando que aún quedaba chuchú para rato en mi ventana. Pero volví y no estaba. Así no más fue, sin mayor aviso ni despedida. La chuchú chica que pasó 32 días en mi macetero, salió volando sin que pudiera verla. Escogió la luz del atardecer para dar ese salto al vacío. Seguro que ya está disfrutando de las maravillas de ir de árbol en árbol y del aire de las mañanas.
octubre 22, 2012
Día 31: La primera lluvia
Anoche la chuchú chica (alias chocolito) vivió la primera lluvia de su vida. En el centro, la nube con gotas grandes acompañada de viento, abrió la ventana de par en par, pero ella lo tomó con tranquilidad. Dudé un minuto entrarla con macetero y todo, pero si bien se acostumbra a mi presencia, no quisiera matarla de un ataque al corazón. Ya ha tenido bastante con la muerte de su hermano y la desaparición de sus papás...
Estos días ha sido lindo ver como empieza a dar sus primeros pasos. Cuando hace frío se vuelve una bolita y cuando sube la temperatura aprovecha de moverse. A veces gira en 360 grados, dándose una vuelta completa sobre el nido, se limpia las plumas, estira las alas y de a poco se asoma hacia el borde del macetero que ha sido su casa este último mes. Ayer en la tarde la pillé precisamente a la orilla de ese borde, mirando hacia el horizonte como diciendo "ya se acerca la hora".
Un tío o un buen vecino le viene a dar de comer. No tan frecuente como quisiera, pero por lo menos le asegura una comida al día. En las mañanas comienza a piar y al poco rato llega la tórtola adulta con el desayuno predigerido. Ella desesperada mete la cabeza completa en el buche.
Debe quedar poco para la hora de... Las nubes a lo lejos pasan como en un capítulo de Heidi y no quiero moverme mucho. La chuchú chica anda batiendo las alas y espero estar ahí para su primer vuelo.
Estos días ha sido lindo ver como empieza a dar sus primeros pasos. Cuando hace frío se vuelve una bolita y cuando sube la temperatura aprovecha de moverse. A veces gira en 360 grados, dándose una vuelta completa sobre el nido, se limpia las plumas, estira las alas y de a poco se asoma hacia el borde del macetero que ha sido su casa este último mes. Ayer en la tarde la pillé precisamente a la orilla de ese borde, mirando hacia el horizonte como diciendo "ya se acerca la hora".
Un tío o un buen vecino le viene a dar de comer. No tan frecuente como quisiera, pero por lo menos le asegura una comida al día. En las mañanas comienza a piar y al poco rato llega la tórtola adulta con el desayuno predigerido. Ella desesperada mete la cabeza completa en el buche.
Debe quedar poco para la hora de... Las nubes a lo lejos pasan como en un capítulo de Heidi y no quiero moverme mucho. La chuchú chica anda batiendo las alas y espero estar ahí para su primer vuelo.
octubre 16, 2012
Día 26: Una chuchú menos
Nada que hacer. Hay cosas que simplemente no resultan, incluyendo la vida de un pequeño pájarito que anidaba en mi ventana en pleno centro de Santiago. Para quiénes han seguido de cerca la historia de las chuchús chicas (bautizadas así tiernamente por un amigo), les cuento que una de ellas no resistió la ausencia de su mamá. Hace unos días el papá desapareció por razones desconocidas, por lo que la mamá tórtola debió asumir el ir y venir a buscar comida y el abrigo de sus pajaritos. Sin embargo, ayer ella también desapareció. Las tórtolas chicas pasaron la noche solas, sin abrigo, y una de ellas, la más pequeña, dejó de respirar pese a que llegó una nueva tórtola adulta a alimentarlas. No estoy segura si es el padre desaparecido o una tórtola vecina/pariente que vino a hacerse cargo de las guaguas. Pero en fin, habrá que esperar a ver como termina esta historia.
octubre 14, 2012
Día 24: Chuchús chicas
Nacieron hace seis días. Chasconas, con incipientes plumas amarillas y apenas abriendo los ojos. En un dos por tres, dos nuevas chuchús llegaron al mundo, salieron del cascarón y ahí están, respirando rápido, haciendo movimientos cortos y acurrucadas una a la otra cuando les toca estar solas en el nido. El padre no se ha visto, estamos esperando que vuelva... La que trabaja sin cesar es ella, la mamá, paciente y hermosa con sus pómulos sonrientes hace doble turno y vuela una y otra vez en busca de comida. Las crías felices le sacan la comida de la boca y cuando termina la hora del almuerzo, se dejan abrigar con las plumas de su mamá. No nos daremos ni cuenta, cuando ya estén grandes y listas para volar. Por ahora, sólo basta saber si son ellas/ellos/ella y él/ para ponerles nombres.
octubre 06, 2012
Día 16: Chuchús como una bolita
Estas lluvias tienen a la pareja de tórtolas hechas unas bolitas empollando. Anoche fue el turno de él. Delgado, serio y nervioso y claro de identificar porque sale volando cuando me acerco demasiado. Estuvo toda la noche vuelto una bola de plumas, lo que le ayuda a aislar el frío, tanto para él como para sus huevitos.
En la mañana pude ver el cambio de mando. Algo más tarde que lo acostumbrado, porque cerca de las 11 llegó ella, fácilmente reconocible por ser más rellenita y con los pómulos marcados. Pese a la hora, puedo decir que las diferencias quedaron atrás: hubo intercambio de miradas y hasta diría que se sonrieron.
Ahora a esperar que pase la lluvia.
En la mañana pude ver el cambio de mando. Algo más tarde que lo acostumbrado, porque cerca de las 11 llegó ella, fácilmente reconocible por ser más rellenita y con los pómulos marcados. Pese a la hora, puedo decir que las diferencias quedaron atrás: hubo intercambio de miradas y hasta diría que se sonrieron.
Ahora a esperar que pase la lluvia.
septiembre 26, 2012
Día 6: La paciencia de Chuchú
El día 3 les comentaba a través de twitter que para sorpresa de todos, Chuchú había puesto su segundo huevo. Desde entonces, prácticamente no se ha movido del nido. Sólo varía de posición y debo decir que ha soportado el calor sin reclamar.
Aún no distingo la madre, del padre. El cambio de turno, mientras uno de ellos busca comida y descansa, no es tan estricto como en el caso de sus predecesoras. Pareciera ser que están medio enojadas, porque simplemente no se cruzan. Una tórtola deja el nido, y minutos más tarde aparece la otra sin toparse.
Una de ellas es especialmente saltona conmigo. Apenas me deja correr la cortina y cada vez que abro la ventana sale disparada con susto. Esperemos que sea algo temporal y que como en años anteriores, terminemos siendo amigas.
Aún no distingo la madre, del padre. El cambio de turno, mientras uno de ellos busca comida y descansa, no es tan estricto como en el caso de sus predecesoras. Pareciera ser que están medio enojadas, porque simplemente no se cruzan. Una tórtola deja el nido, y minutos más tarde aparece la otra sin toparse.
Una de ellas es especialmente saltona conmigo. Apenas me deja correr la cortina y cada vez que abro la ventana sale disparada con susto. Esperemos que sea algo temporal y que como en años anteriores, terminemos siendo amigas.
septiembre 23, 2012
Día 2: Habemus huevo
Chuchú puso su huevo. Ni idea si será el único que tendrá, ni en qué condiciones amorosas se encuentra con el padre de este proyecto de pajarito, pero lo raro hasta ahora es que ya dos veces lo ha dejado solo. Esperemos que no haya gato a la vista ni fríos repentinos que puedan arriesgar el transcurso normal del crecimiento. Por de pronto, esta mañana chuchú volvió a cumplir su tarea y está ahí de horario fijo empollando.
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