amosantiago

septiembre 24, 2012

Postales del Museo de Historia Natural

Parecen vivos, pero están disecados. Animales que miraron, corrieron y volaron están ahora detrás de las vitrinas en el Museo de Historia Natural. Pudús, llamas y toda clase de cuadrúpedos y pájaros propios de nuestro largo Chile aparecen ambientados en las que son verdaderas postales de colección. Cuadros de tridimensionales que nos hablan de la fauna del norte, centro y sur. 
Dónde: Interior Parque Quinta Normal
Horarios: Martes a sábado de 10 a 17.30 horas y domingos desde las 11. 
Precios: $600 adultos, $300 estudiantes. Domingos entrada liberada.
Más info: www.mnhn.cl

* Las fotos fueron tomadas por Macarena Cabrera












septiembre 23, 2012

Día 2: Habemus huevo

Chuchú puso su huevo. Ni idea si será el único que tendrá, ni en qué condiciones amorosas se encuentra con el padre de este proyecto de pajarito, pero lo raro hasta ahora es que ya dos veces lo ha dejado solo. Esperemos que no haya gato a la vista ni fríos repentinos que puedan arriesgar el transcurso normal del crecimiento. Por de pronto, esta mañana chuchú volvió a cumplir su tarea y está ahí de horario fijo empollando.


septiembre 21, 2012

Día 1: Chuchú a la vista

Estos días en que el sol quiere quedarse, apareció por mi ventana una nueva pareja de chuchús. Con la primavera ad portas se preparan para hacer un nuevo nido, trayendo ramas y hojas y posándose una y otra vez para moldear la tierra del macetero. Tienen todo listo, pero aún no se instalan. Estaremos informando del paso a paso.



septiembre 20, 2012

Endieciochados

Se acabaron los feriados pero quedan las imágenes. Parranda, banderas, risas en la feria y color de este 18. Salú!









septiembre 14, 2012

Encontrando cerezos en flor

Desde que tengo uso de razón, me gustan las flores de cerezo. Ciruelos, almendros y toda la familia de prunitos que algún abrazable urbanista municipal mandó a plantar por todas las calles de Santiago. No tengo ningún recuerdo en particular, sólo destellos de otras primaveras en que suelo pasar minutos y felizmente horas debajo de estos árboles.
No sé qué mecanismo activan en mí y en otros, pero ese aroma dulce sumado a pétalos rosados y blancos que caen (según una película japonesa a una velocidad de 5 centímetros por segundo) hace que cada año esta visión sea un panorama y rito imperdible.
Me alegro mucho cuando la gente que quiero los asocia conmigo. Me hacen sentir un pequeño sakura que florece juntos con los árboles. Sólo imagino cómo será tener un abrazo tuyo debajo de sus ramas.